Conservar Frutos Secos de cada tipo

Conservar Frutos Secos
Conservar Frutos Secos

Los frutos secos engloban un gran grupo de alimentos que se caracterizan por tener un 50% menos agua en su composición y son, mayormente, semillas comestibles, con excepción del cacahuate, que se le considera fruto seco por su alta cantidad de grasa, aunque en realidad es una leguminosa.

Y aunque puedes conservar frutos secos a temperatura ambiente, la mejor forma de hacerlo consiste en mantenerlos en frío, es decir, guardar los frutos secos en la nevera o freezer.

Esto se debe a que la alta cantidad de grasa insaturada que contienen los frutos secos es delicada y puede volverlos rancios y acelerar su descomposición. Pero vale la pena destacar que, pese a ello, los frutos secos son más resistentes que el resto de frutas.

¿Quieres conservar un fruto seco en especial? Busca en este catalogo:

Como conservar frutos secos

Tal como mencioné al principio, puedes conservar los frutos secos de tres modos: a temperatura ambiente, dentro del refrigerador o en el freezer. Si los frutos conservan sus cáscaras se mantendrán por un poco más de tiempo a temperatura ambiente, ya que tienen una protección natural extra.

Para conservar los frutos secos a temperatura ambiente, te aconsejo que lo guardes en un sitio que se mantenga a una temperatura de 20°C o menor, oscuro y seco.

También debes colocar los frutos secos dentro de una bolsa o recipiente hermético, para evitar que los insectos o alimañas sean atraídos por el olor de los mismos.

De este modo, los frutos secos con cáscara podrán estar de 1 a 4 meses a temperatura ambiente.

Para conservar los frutos secos en el refrigerador, también debes ponerlos en un recipiente hermético y dejarlas en una zona fría, así, los frutos secos con cáscara se mantendrán en la nevera de 6 a 12 meses.

Cabe señalar que el tiempo de conservación de los frutos secos dependerá mucho del tipo, ya que hay unos más resistentes que otros, como el maní, las almendras, las avellanas, los pistachos, entre otros.

Para congelar frutos secos, debes utilizar recipientes herméticos resistentes al freezer, los frutos secos se conservarán de 18 a 24 meses congelados. [1]

Además, estos frutos tienen la ventaja, al no tener tanto contenido de agua, de que se pueden congelar y descongelar las veces que quieras.

En todos estos métodos de conservación recuerda colocar la fecha de almacenamiento que te podrá indicar el tiempo que llevan almacenados los frutos secos, pues se mantendrán durante varias semanas o meses.

Conservar frutos secos pelados

La manera para conservar los frutos secos pelados, es la misma que se usa para conservar los frutos secos con cáscaras, es decir, deberás ponerlos en recipientes herméticos y guardarlos a temperatura ambiente, en la nevera o en el congelador.

Hay muchos frutos secos, como los anacardos, se venden mayor o únicamente sin cáscara, y aunque es difícil que te digan la verdad, le puedes preguntar al vendedor el tiempo que llevan guardados, para que calcules mejor su tiempo de vida útil.

Y al quedar los frutos secos un poco expuestos, deberás tener en consideración algunas cosas. La primera de ellas es que, al guardar frutos secos pelados a temperatura ambiente, tendrás que estar más pendiente de ellos para ver si acumularon demasiado aceite.

Si ese es el caso tendrás que secarlos con papel absorbente o una toalla limpia y seca. Los frutos secos pelados podrán estar de 2 a 4 semanas a temperatura ambiente. [2]

También deberás mantenerlos alejados de alimentos que emitan fuerte olor, sobre todo al conservar frutos secos pelados en la heladera, puesto que tienden a absorber olores.

Los frutos secos pelados y refrigerados se conservarán por el mismo período de tiempo que los que tienen cáscara. Al igual que congelar frutos secos pelados.

Otras formas de conservar frutos secos

Antes que nada, hay que destacar que tostar frutos secos no eleva significativamente su tiempo de conservación, e incluso en algunos casos lo reduce, por lo que no podría considerarse como un método de almacenamiento.

No obstante, cuando los frutos secos se hayan puesto demasiado rancios, una excelente manera de “recuperarlos” consiste en tostarlos, sobre todo cuando han perdido demasiado aceite. Pero si a pesar de ello, no recuperan su sabor, se habrán echado a perder.

Una vez que los frutos secos estén tostados, te aconsejo mantenerlos dentro de la nevera o en el freezer. Pero también podrías hacer una crema o mantequilla con ellos, sobre todo si tienes la sospecha de que estén a punto de expirar.

La crema o mantequilla de frutos secos se podrá conservar en el refrigerador por 3 o 4 meses, y congelada entre 6 y 8 meses.

En el caso de los frutos secos salados y tostados de venta comercial, tienes que seguir los mismos lineamientos de almacenar los frutos secos naturales. Por lo general, los frutos de venta comercial sin abrir podrán mantenerse un año después de la compra a temperatura ambiente, o hasta lo que indique la fecha de almacenamiento.

Una vez destapados estos frutos secos tostados y salados solo podrán estar un mes a temperatura ambiente, entre 4 y 6 meses en la nevera y de 9 a 12 meses congelados. [3]

¿Cuánto duran los frutos secos?

Los frutos secos pueden durar bastante tiempo si se almacenan de la manera adecuada, pero a continuación te dejo un resumen de su tiempo de conservación.

ProductoDuración
Frutos secos con cáscara a temperatura ambiente1 – 4 meses
Frutos secos pelados a temperatura ambiente2 – 4 semanas
Frutos secos refrigerado6 – 12 meses
Frutos secos congelado18 – 24 meses
Mantequilla o crema de frutos secos refrigerada3 – 4 meses
Mantequilla o crema de frutos secos congelada6 – 8 meses
Frutos secos de venta comercial, sin destapar, a temperatura ambiente1 año después de la compra (o hasta la fecha de caducidad)
Frutos secos de venta comercial destapado a temperatura ambiente1 mes
Frutos secos de venta comercial destapado y refrigerados4 – 6 meses
Frutos secos de venta comercial destapado y congelados9 – 12 meses

[1] https://escholarship.org/uc/item/6jg0d368

[2] https://espanol.foodsafety.gov/keep-food-safe/foodkeeper-app

[3] https://lee.ces.ncsu.edu/wp-content/uploads/2012/12/TheFoodKeeper.pdf?fwd=no

Cómo Conservar Embutidos y sus Tripas en casa

Conservar Embutidos
Conservar Embutidos

Los embutidos comprenden un extenso grupo de alimentos preparados con carne picada y varios condimentos, esta carne se suele introducir en una tripa de origen animal o sintética, para darle una forma similar a las salchichas, y las hay de diferentes grosores.

Para conservar embutido debes mantenerlo refrigerado o congelado, en especial los embutidos crudos y precocidos, que no atravesaron un proceso de curado.

En cambio, los embutidos curados, como lo son el pepperoni y el salami, pueden conservarse a temperatura ambiente si se encuentran sellados y no están picados, aunque igualmente es preferible mantenerlos en frío.

Recuerda que puedes revisar nuestras guías especificas para conservar embutidos:

Como conservar embutidos

Como mencioné en un principio, los embutidos deben mantenerse en frío, puesto que están hechos de un alimento tan perecedero como la carne (se utiliza carne de res y de cerdo).

Por lo que, si te preguntas como conservar embutidos en casa, tienes dos opciones: guardar los embutidos en la nevera o congelar los embutidos. Para el primer caso, si los embutidos no vinieron en un empaque sellado, debes colocarlo en un contenedor o bolsa hermética.

Después coloca el recipiente con el embutido en la zona más fría de tu refrigerador. Algunos refrigeradores modernos cuentan con áreas que son más frías, por lo que son una zona excelente para almacenar embutidos.

Los embutidos sin cocer, también los caseros, pueden estar 1 o 2 días en la nevera, y los embutidos precocidos o los completamente cocidos se mantendrán de 3 a 4 días refrigerados. [1]

Entre estos embutidos podemos mencionar los chorizos o salchichas caseras, la mortadela, las butifarras frescas, entre otros

Si quieres alargar el tiempo de conservación de los embutidos, entonces te recomiendo congelarlos, solo que debes usar recipientes resistentes al freezer, y te aconsejo envolver los embutidos antes de ponerlos dentro del contenedor o bolsa, para evitar que sufran quemaduras por congelación.

Coloca la fecha de almacenamiento de los embutidos sobre el recipiente o bolsa y mételos al freezer, de este modo, los embutidos podrán estar 1 o 2 meses congelados. [2]

En el caso de que dispongas de algún embutido curado, como el botillo, el salami, el pepperoni, la longaniza, el salchichón, la sobrasada, etc. Si estos están sellados y no fueron cortados, puedes guardar los embutidos curados en la nevera entre 18 y 24 meses.

Una vez que los hayas picado, te recomiendo meterlos en un recipiente hermético, así los embutidos curados y picados se conservarán de 3 a 6 meses en la nevera.

Si sellas al vacío los embutidos curados, o los envuelves en plástico transparente y luego los metes en un recipiente o bolsa resistente al congelador, podrá estar en el freezer por un largo tiempo. En concreto, los embutidos curados duran de 3 a 5 años congelados. [3]

Como conservar embutidos sin refrigerador

Los embutidos crudos o precocidos no pueden mantenerse a temperatura ambiente por demasiado tiempo o se dañarán, no obstante, los que están curados y no se han picado pueden conservarse durante un buen tiempo a temperatura ambiente.

Pero no puedes dejar los embutidos curados en cualquier lugar, te recomiendo ponerlos dentro de un contenedor con tapa o bolsa que no tienen que ser herméticos, a no ser que el embutido no venga sellado, en ese caso lo mejor será usar recipientes herméticos.

Luego deberás colocar el embutido curado en un sitio que se mantenga oscuro, fresco y apartado de lugares calientes. Así que, si tienen una despensa o armario donde guardes la comida y se mantiene fresco, puedes guardarlo ahí.

El embutido curado puede estar un año a temperatura ambiente, en caso de que hayas picado un buen trozo, si lo envuelves con film transparente, y lo dejas en un contenedor o bolsa hermética, el embutido curado y picado se mantendrá de 1 a 3 semanas a temperatura ambiente.

Como conservar tripas para embutidos

Los embutidos utilizan tripas de origen animal o sintéticas para poder contener la carne picada, la forma de almacenamiento de todas ellas suele ser parecida si permanecen en su empaque sellado.

Las tripas para embutidos naturales utilizan intestinos de cerdo, vaca u oveja (siendo las tripas de cerdo las más empleadas en la elaboración de embutidos), mientras que las sintéticas estás hechas de colágeno o de celulosa, aunque estas últimas reciben el nombre de tripas fibrosas.

Aunque todos los tipos de tripas para embutidos pueden almacenarse a temperatura ambiente, la temperatura ideal para conservar tripas para embutidos ronda los 5°C y 10°C.

Como conservar tripas de embutidos a temperatura ambiente

Si los empaques donde vinieron las tripas para embutidos se encuentran completamente sellados, sin rasgaduras o agujeros, puedes guardarlas en un sitio libre de humedad, muy fresco y que se mantenga oscuro.

La tripa de embutido origen animal y la tripa sintética hecha de colágeno se preservarán 6 meses a temperatura ambiente (entre 10°C y 20°C, si la temperatura del sitio de almacenamiento es mayor, lo mejor será refrigerarla).

Pero las tripas para embutidos fibrosas pueden mantenerse por mucho más tiempo, ya que se encuentran secas, así que si las almacenas del mismo modo, las tripas fibrosas podrán estar entre 2 o 3 años a temperatura ambiente.

En el caso de que hayas destapado el empaque, pero la mantienes en un recipiente o bolsa hermética, el tiempo de conservación de las tripas para embutidos se reducirá a la mitad del tiempo.

Como conservar tripas de embutidos en la nevera

Lo ideal es conservar las tripas de embutidos en el refrigerador, debido a que este equipo proporciona la temperatura ideal para conservarlas, solo debes ponerlas dentro de una bolsa o contenedor hermético y guardarlas en la parte más fría.

Las tripas naturales se conservarán durante un año en la nevera, si la mantienes sellada, mientras que las sintéticas pueden mantenerse de manera indefinida en la nevera si permanecen almacenadas herméticamente.

En el caso de que hayas hidratado una buena cantidad de tripas para embutidos y si sobró algo, puedes conservarlas de dos maneras, con salmuera húmeda o seca.

Independientemente del tipo de salmuera que elijas para conservar las tripas para embutidos, debes hacer uso de sal pura no yodada o sal kosher, porque la sal común de mesa no servirá, ya que alterará mucho el sabor de las mismas.

Pues bien, para almacenar las tripas para embutidos naturales con salmuera seca, debes hacer lo siguiente:

  • Paso 1: Eliminar el excedente de humedad de las tripas.
  • Paso 2: Agregar sal a un recipiente hermético, esparcirla para realizar una capa de sal.
  • Paso 3: Poner la tripa y cubrirla con sal, luego enróllala y vuélvela a cubrir con sal.
  • Paso 4: Tapar el recipiente hermético.
  • Paso 5: Guardar la tripa para embutido en la nevera.

De esta forma, las tripas para embutidos naturales que fueron rehidratadas, pueden volver a conservarse de 3 a 4 semanas en la nevera.

Para conservar tripas naturales para embutidos con salmuera, tienes que preparar una salmuera con la sal no yodada o tipo kosher, y sumergir las tripas para embutidos en ella.

Te recomiendo usar jarras para conservas con tapa hermética para este método, ya que el vidrio conserva mejor los alimentos. De este modo, las tripas para embutidos naturales se podrán mantener de 10 a 14 días.

Las tripas sintéticas que fueron rehidratadas podrían almacenarse sin la salmuera, pero antes deberás secarlas por completo con un trapo o papel absorbente, y luego meterlas dentro de un recipiente hermético.

Las tripas sintéticas rehidratadas pueden mantenerse refrigeradas de 1 a 3 meses.

Si te preguntas, ¿puedo congelar las tripas para embutidos? La respuesta es no. El frío que proporciona un freezer suele ser demasiado para las tripas, puesto que hace que se agrieten y rompan, por lo que de ninguna manera se aconseja guardar las tripas para embutidos de cualquier tipo en el congelador.

¿Cuánto duran los embutidos?

Los embutidos frescos o precocidos no duran demasiado tiempo, contrario a los embutidos que son curados, que suelen adquirir una mayor resistencia en este proceso, pero te dejaré un resumen de ello acá abajo.

ProductoDuración
Tripas para embutido, empaque sellado a temperatura ambiente6 meses
Tripas para embutido, empaque abierto a temperatura ambiente3 meses
Tripas fibrosas para embutido, empaque sellado a temperatura ambiente2 – 3 años
Tripas fibrosas para embutido, empaque abierto a temperatura ambiente1 año
Tripas naturales para embutido refrigeradas1 año
Tripas sintéticas para embutido refrigeradasDe manera indefinida (fecha de vencimiento)
Tripas para embutido rehidratadas con salmuera seca refrigerada3 – 4 semanas
Tripas para embutido rehidratadas con salmuera húmeda refrigerada10 – 14 días

[1] https://espanol.foodsafety.gov/keep-food-safe/foodkeeper-app

[2] https://espanol.foodsafety.gov/es/food-safety-charts/cold-food-storage-charts

[3] https://www.fda.gov/media/74435/download

Cómo Conservar Salsas Caseras o Comerciales

Conservar Salsas
Conservar Salsas

Las salsas son una preparación de composición líquida o semilíquida que se añade a diferentes platillos con la finalidad de agregar sabor y/o color, y estas pueden servirse frías o calientes.

Dependiendo de cómo esté compuesta la salsa, se podrá almacenar de cierta manera. Las salsas caseras es mejor conservarlas dentro de la nevera, mientras que las salsas de venta comercial, es especial las que tienen un nivel alto de acidez, se conservan bien a temperatura ambiente.

Y si quieres extender el período de conservación de las salsas, podrías congelarlas o envasarlas al vacío a través del método de baño maría.

Como conservar salsas

Existen diferentes tipos de salsas, por ende, también hay varias formas de conservarlas, por lo que puedes conservar las salsas a temperatura ambiente, conservar las salsas en el refrigerador o congelar las salsas.

Te dejo algunos ejemplos de salsas populares de las cuales tenemos guías específicas.

Como conservar salsas de venta comercial

Entre las salsas de venta comercial podemos mencionar como la mostaza, la salsa de soya, la salsa de tomate, la mayonesa, la salsa BBQ, entre otras. Todas ellas que contienen conservantes que les permiten estar a temperatura ambiente una buena temporada, sobre todo las que tienen un nivel alto de acidez.

Para almacenar las salsas de venta comercial a temperatura ambiente correctamente, aunque hayan sido abiertas, solo hay que mantenerlas en lugares apartados de fuentes de calor, libre de humedad y que estén oscuros, aunque esto último tampoco es tan indispensable si el frasco no es transparente, ya que no permite que la luz se refleje fácilmente en su interior.

Las salsas sin destapar pueden mantenerse en buen estado hasta lo que indique la fecha de caducidad, mientras que las salsas abiertas pueden conservarse a temperatura ambiente de 1 a 2 meses,dependiendo del tipo de salsa.[1]

Las salsas con algún tipo de lácteo es mejor conservarlas dentro de la nevera, también las que se encuentran en la sección refrigerada del supermercado, o si vino en una lata o envase que, una vez destapada, ya no preserva su contenido.

Las salsas para pastas suelen ser las que generalmente se venden en empaques que no las conservan una vez que hayan sido destapadas, pues están pensadas para consumirse enteramente de una vez.

Por lo que, si te sobró algo de este tipo de salsas, debes pasarla a un frasco con tapa hermética, preferiblemente que esté fabricado en vidrio, aunque puedes transferir el contenido a una bolsa hermética o un contenedor de plástico hermético.

Si las salsas de venta comercial contienen un ingrediente de origen lácteo o animal (mayonesa, salsa rach, salsa tártara, etc.), guárdala en la zona más fría del refrigerador, pero las salsas con alto con un contenido de acidez, como la salsa BBQ, puedes dejarla en uno de los estantes de la puerta de la nevera.

Las salsas de venta comercial destapadas se conservarán por entre 3 y 6 meses en la nevera,aunque algunas, como las salsas para pastas, solo se mantendrán de 3 a 4 días refrigeradas. [2]

Como conservar salsas caseras

Con respecto a las salsas caseras, lo mejor será conservarlas en frío, ya que no cuentan con conservantes para hacerlas más resistentes, en especial, si entre sus ingredientes están el huevo o un derivado lácteo como la leche o los quesos.

Por ejemplo, las mayonesas caseras emplean huevos, y aunque se les añade aceite, eso no las vuelve más resistentes, sobre todo porque los huevos no se cocinan.

Así que una vez que hayas preparado la salsa, haz lo siguiente:

  • Paso 1: Seleccionar un recipiente hermético, preferiblemente uno que esté hecho de vidrio, ya que los envases de plástico se suelen manchar mucho, pero si no dispones uno de vidrio, usa el de plástico.
  • Paso 2: Pasar la salsa al recipiente limpio y seco, si la salsa está caliente, espera a que se enfríe, antes de transferirla al frasco.
  • Paso 3: Limpiar bien la boca del recipiente antes de taparlo.
  • Paso 4: Guardar la salsa casera en la parte más fría de la nevera.

En este caso no importa si tiene un buen nivel de acidez, conviene ralentizar lo máximo posible el proceso de descomposición. Las salsas caseras suelen durar entre 3 y 4 días refrigeradas.

Las salsas caseras que tienen un alto nivel de acidez, como las vinagretas, podrán conservarse entre 1 o 2 semanas. Hay casos, como el chutney, que, al tener una variedad de ingredientes, en particular el vinagre, logra preservarse de 6 a 12 meses dentro del refrigerador.

Si quieres alargar el tiempo de vida útil de la salsa casera, podrías congelarlas, para ello, deberás dividirla en porciones, puesto que es más conveniente solo descongelar una parte de las salsas, ya que no todas podrán volverse a congelarse.

Puedes verter la salsa en moldes para hacer cubos de hielo, congelar, desmoldar y luego pasar los cubos a una bolsa o recipiente apto para congelar. O puedes repartir la salsa en varias bolsas o contenedores herméticos resistentes al freezer, y si las vas a poner en bolsas herméticas, te aconsejo aplanarlas para que se congele más rápido y de manera uniforme.

Después, procede a colocar la fecha de almacenamiento de las salsas, y si quieres, mete las bolsas y contenedores pequeños a una bolsa más grande y de ese modo agregas una capa de protección para evitar quemaduras por congelamiento.

Las salsas con baja acidez podrán mantenerse congeladas entre 1 y 3 meses, mientras que las otras podrán estar de 6 a 12 meses en el freezer. Las salsas de venta comercial también la puedes congelar del mismo modo y se mantendrán de 12 a 18 meses.

Como conservar salsas para vender

Si quieres emprender un negocio de ventas de salsas, puedes implementar los métodos de almacenamiento que te mencioné anteriormente en conservar las salsas caseras en la nevera o freezer.

No obstante, también hay otro método que consiste en sellarlas al vacío para así extender mucho más su tiempo de vida útil, y esto se aplica a través de la técnica de baño maría.

Cabe resaltar que no todas las salsas podrán realizar esta técnica, como la mayonesa casera, ya que el requisito principal es que tengan un buen nivel de acidez (un pH superior a 4,6).

Aparte, debes contar con jarras o frascos para conservas, ya que estos están fabricados con vidrio resistente a las altas temperaturas y sus tapas se expanden y sellan al calor, lo que permite hacer el sellado al vacío de la manera correcta.

En otros temas hemos explicado en qué consiste realizar un baño maría, pero básicamente se trata de colocar los recipientes dentro de una olla con agua y dejarlos hervir durante un determinado período de tiempo (entre 15 y 30 minutos).

La presión expulsará todo el aire del frasco y el calor expandirá primero las tapas de metal, permitiendo que todo el aire salga, para luego sellar el frasco al vacío.

Si tienes pensado hacer salsas para vender, este podría ser una excelente manera de conservar algunas salsas por una larga temporada, lo que hará que no pierdas tanto material.

También te aconsejo mantener las salsas dentro del refrigerador, porque así se conservarán mejor, si puedes comprarte una nevera para guardar únicamente las salsas, mucho mejor.

Recuerda siempre poner la fecha de vencimiento y procura despachar primero las que estén más cerca de echarse a perder. Y recuerda, las salsas que no pueden someterse a un baño maría, entonces, mantenlas refrigeradas o congeladas.

Por cierto, nunca guardes una salsa dentro de un frasco de vidrio a la nevera, porque con el tiempo podrían estallar debido al frío, en su lugar usa bolsas o recipientes resistentes como mencione en el apartado anterior.

¿Cuánto duran las salsas?

El tiempo de duración de las salsas varía dependiendo de su tipo, pero abajo te pondré un resumen.

ProductoDuración
Salsa de venta comercial sin abrirHasta la fecha de vencimiento
Salsa de venta comercial abierta a temperatura ambiente1 – 3 meses
Salsa de venta comercial abierta y refrigerada3 – 6 meses / 3 – 4 días
Salsa casera refrigerada (bajo nivel de acidez)3 – 4 días
Salsa casera refrigerada (alto nivel de acidez)1 – 2 semanas / 6 – 12 meses (chutney)
Salsa casera congelada (bajo nivel de acidez)1 – 3 meses
Salsa casera congelada (alto nivel de acidez)6 – 12 meses
Salsa de venta comercial congelada12 – 18 meses

[1] https://lee.ces.ncsu.edu/wp-content/uploads/2012/12/TheFoodKeeper.pdf?fwd=no

[2] https://foodbanksbc.org/wp-content/uploads/2014/12/Food-Storage-Guidelines3.pdf

Cómo Conservar Pescados (Cocido, Fresco, Ahumado y más)

Conservar Pescados
Conservar Pescados

Existen diferentes maneras de conservar pescado, pero lo ideal será mantenerlo en frío, es decir, almacenar el pescado en la nevera o freezer, independientemente si está crudo o cocido. Recuerda por cierto que tenemos nuestra guía sobre como conservar mariscos aquí.

También puedes usar el adobo de vinagre y otros ingredientes para conservar el pescado, y así emplear otros métodos de conservación como la salazón, el ahumado, entre otros, que son técnicas tradicionales que permiten conservar el pescado por mucho tiempo.

Tenemos una gran variedad de guías sobre como conservar pescados, ya que no todos son iguales y unos permiten técnicas que otros no, así que te dejamos la selección completa.

Cómo elegir pescado fresco

Un factor que incide considerablemente en el tiempo de conservación del pescado es su nivel de frescura, es por eso que resulta muy importante aprender a seleccionar los pescados más frescos posibles.

Uno de los primeros aspectos en los que te debes fijar a la hora de comprar pescado, es cómo lo tienen almacenado, lo ideal sería que el pescado fresco esté sobre hielo y que estén cubiertos, no expuestos.

Los ojos del pescado te indican su nivel de frescura: si los tiene brillantes y claros, el pescado está fresco, pero si están opacos ya tiene algo de tiempo. Otro factor a tener en cuenta es su olor, el pescado fresco no tiene un olor fuerte, carece de él o huele a mar.

En el caso de que el pescado esté picado, fíjate si su carne está firme, para ello solo tienes que presionarlo y si regresa a como estaba antes, está fresco. No compres pescados que tengan alguna decoloración o mancha. [1]

Un consejo importante a la hora de comprar pescado es mantenerlos en frío durante tu trayecto de regreso a casa, así que llévate una hielera o bolsa térmica con hielo para meter los pescados y mantenerlos fríos. De lo contrario, pídele al vendedor que te ponga algunos trozos de hielo en la bolsa.

Asimismo, compra pescado en última instancia, para no estar cargando con ellos demasiado tiempo a temperatura ambiente. Al ser un producto animal, no se recomienda dejarlo demasiado tiempo a temperatura ambiente, preferiblemente no más de dos horas, ya que empezarán a multiplicarse las bacterias y podrán llegar a una cantidad que podría ser perjudicial para nuestro consumo.

Conservar pescado fresco

En caso de que te preguntes como conservar pescado fresco, hay un par de métodos que puedes emplear. El primero consiste en conservar el pescado en el refrigerador.

Este método solo es recomendable emplearlo para cuando vayas a comer el pescado pronto, y para saber cómo pescado conservar en la nevera, solo sigue estos pasos:

  • Paso 1: Descamar, destripar y lavar el pescado.
  • Paso 2: Meter el pescado en una bolsa hermética o envuelto con film plástico.
  • Paso 3: Colocar el pescado sobre un recipiente con hielo.
  • Paso 4: Guardar el pescado en la parte más fría de la nevera.

Te recomiendo no colocar alimentos que absorban el olor de otros cerca del pescado. El pescado puede mantenerse refrigerado por 1 o 2 días y si está picado solo llegará a durar un día. [2]

En el caso que se necesites conservar el pescado por un poco más tiempo, puedes congelar el pescado del siguiente modo:

  • Paso 1: Descamar, destripar y lavar el pescado.
  • Paso 2: Picar el pescado en varios trozos, aunque también podrías congelarlo entero.
  • Paso 3: Envolver el pescado con plástico transparente o poner los trozos en una bolsa hermética apta para congelar.
  • Paso 4: Poner el pescado envuelto o en varias bolsas en otra bolsa o recipiente hermético más grande resistente al frío.
  • Paso 5: Escribir la fecha de almacenamiento del pescado.
  • Paso 6: Guardar el pescado en el freezer.

El tiempo de conservación del pescado congelado variará dependiendo al tipo, el pescado azul o graso puede estar entre 2 o 3 meses en el freezer, mientras que los pescados blancos o magros pueden conservarse congelados entre 6 y 8 meses. También hay pescados semigrasos que pueden llegar a durar entre 4 y 6 meses en el congelador.

Puedes descongelar el pescado en la nevera y ahí podrá estar un día más, pero no podrás volver a congelarlo, y si descongelaste el pescado a temperatura ambiente no podrás volver a guardarlo en la nevera o en el freezer a no ser que lo cocines.

Como conservar pescado cocido

Una vez que está cocido el pescado, también tienes que guardarlo en frío, es decir, dentro del refrigerador o freezer, para ello, sigue estas indicaciones:

  • Paso 1: Esperar que el pescado se enfríe.
  • Paso 2: Pasar el pescado a un recipiente hermético, y si lo vas a congelar este debe ser resistente al freezer, aunque recomiendo usar, en este caso, bolsas para congelar.
  • Paso 3: Escribir la fecha de almacenamiento si lo vas a congelar, ya que el pescado puede estar por bastante tiempo guardado.
  • Paso 4: Guardar el pescado en la heladera o en el freezer.

El pescado cocido puede estar en la nevera de 3 a 4 días, mientras que congelado se mantendrá 2 meses. [3]

Al igual que el pescado crudo, cuando lo vayas a congelar es preferible separarlo en varias porciones, y así solo descongelar una porción por vez.

El pescado cocido descongelado en la nevera puede estar ahí por uno o dos días más, si lo descongelaste a temperatura ambiente o microondas no lo puedes volver a congelar. El pescado descongelado y calentado se debe comer el mismo día, no se debe almacenar de nuevo.

Como conservar pescado congelado

En este caso me refiero al empaque de pescado congelado de venta comercial, que se encuentran mayormente en los supermercados. Por lo general, el tipo de pescado congelado suele ser salmón, que se encuentra sellado en un empaque al vacío.

Este tipo de productos, al igual que sucede con los frescos, no deben estar demasiado tiempo a temperatura ambiente antes de cocinarse, por lo que lo mejor será comprarlo en última instancia, y preferiblemente que sea el último producto que tomes antes de pagar.

Si tienes una bolsa térmica para meter el empaque de pescado congelado mejor, de lo contrario puedes meterlo en una hielera o usar una bolsa de plástico y amarrarla bien, la idea es no romper la cadena de frío y que el pescado empiece a descongelarse.

Una vez en casa, mete el empaque de pescado congelado al freezer y lo ideal será consumirlo un año después de la fecha de compra, aunque también te puedes guiar por la fecha de vencimiento, en especial si la fecha es antes de un año.

Puedes descongelarlo en la nevera, donde podrá estar por 1 o 2 días más, siempre y cuando no se haya abierto el empaque sellado al vacío. [4]

Como conservar pescado en escabeche

El pescado en escabeche para conservar es un método que utiliza el vinagre, y otros ingredientes, como conservante y que sirve, además de conferirle más sabor al pescado, para extender un poco más su tiempo de vida útil.

No todos los tipos de pescado se pueden conservar en escabeche, los pescados azules (grasos), como las sardinas, son los predilectos para este método, aunque algunos pescados blancos pueden conservarse bien en vinagre, como la merluza.

Para esta preparación se prepara una salmuera a base de vinagre, a la cual se le añaden algunas especias y/o verduras, luego se caliente y se agrega el pescado cortado en trozos para cocerlo un poco, hay que tener cuidado de que no quede sobrecocido.

Después, se transfiere el pescado a un frasco o tarro de vidrio con tapa de rosca o hermética, y debe estar completamente cubierto con la salmuera. Por lo general, se emplean los frascos para hacer conservar, ya que mantiene muy bien esta clase de recetas.

Se usa el método de baño maría para sellar bien el recipiente, y luego se debe guardar el pescado en escabeche en la nevera de 4 o 6 semanas. Entre más tiempo se mantenga almacenado, más sabor tendrá el pescado, pero una vez que destapes el frasco el tiempo de conservación se verá reducido.

Como salar pescado para conservar

La salazón es un proceso de curado que se aplica en algunos pescados para secarlos y conservarlos por mucho más tiempo. Hay diferentes formas de hacerlos.

La primera consiste en salar en seco, es decir, se corta el pescado en filetes y luego se realizan capas de pescado y sal. La sal hará que el pescado vaya perdiendo humedad. Tradicionalmente, se deja el pescado al sol, aunque actualmente se usa un deshidratador de alimentos o un horno especial para deshidratar a una temperatura controlada.

El segundo método consiste en sumergir el pescado en una salmuera durante muchas horas, hasta que el pescado logre curarse completamente y luego se pone a secar.

Aunque el pescado salado está técnicamente seco o deshidratado, la mejor manera de conservarlo es dentro de la nevera o en el freezer. Si el proceso de salazón se realizó de forma casera, se recomienda refrigerar el pescado salado durante 14 días, solo tienes que meterlo en un recipiente hermético.

Pero también podrías congelar el pescado salado durante 2 meses, solo colócalo en una bolsa apta para congelar y ponle la fecha de almacenamiento.

El pescado que fue salado y secado de manera industrial, que se encuentra en un empaque sellado al vacío por lo general dura mucho más tiempo, aunque también se recomienda mantenerlo dentro del refrigerador, y una vez destapado se mantiene por el mismo período de tiempo que con el proceso tradicional.

Como conservar pescado ahumado

En el proceso de ahumado se somete al pescado a un humo proveniente de un fuego moderado-bajo, las temperaturas que se emplean para este método de conservación oscilan entre los 60°C y 70°C.

Durante el ahumado, el pescado se va cociendo, mientras va adquiriendo un olor y sabor diferente, algo característico en los alimentos ahumados. Para ello, se usan maderas con poca resina.

Evidentemente, el pescado antes tiene que ser lavado y destripado, además de condimentado con varias especias, para que su carne obtenga un rico sabor.

Al igual que en proceso de salazón, el pescado ahumado debe mantenerse en la nevera, dentro de un recipiente hermético, así podrá conservarse por 14 días.

Asimismo, también tienes la opción de congelar el pescado ahumado, solo debes envolverlo y ponerlo dentro de una bolsa hermética, colocarle la fecha de almacenamiento. El pescado ahumado puede mantenerse durante 2 meses congelado, pero si lo conservas al vacío llegará a resistir 6 meses. [5]

Como conservar el pescado enlatado

La sardina y el atún son los pescados que mayormente se venden enlatados, y como cualquier otro producto enlatado, si no se han abierto, suelen durar un montón de tiempo.

Además, el pescado enlatado es fácil de conservar, no es necesario conservarlo en frío, por lo que, si te estabas preguntando como conservar el pescado sin refrigerador, esta quizás sea la única forma de hacerlo.

Solo debes poner la lata de atún o sardina en un lugar que se mantenga fresco, lejos de fuentes de calor, también que esté oscuro y libre de humedad, de ese modo, el pescado enlatado podrá durar hasta lo que indique su fecha de caducidad, que puede llegar a ser un período de cinco años.

Una vez que lo hayas destapado y te sobró un poco, puedes colocar el sobrante dentro de un recipiente hermético y refrigerarlo por 3 o 4 días.

Otra opción sería congelarlo, para ello ponlo dentro de una bolsa para congelar, escribe sobre ella la fecha de almacenamiento y el pescado que estaba enlatado podrá mantenerse congelado por hasta 6 meses.

¿Cuánto dura el pescado?

El pescado no dura demasiado, debido a que, como todo producto de origen animal, una vez que este muere empieza un proceso de descomposición, y para ralentizarlo o detenerlo, se debe mantener en frío.

Pero a continuación te dejo un resumen del tiempo de conservación del pescado.

ProductoDuración
Pescado fresco refrigerado1 – 2 días
Pescado azul fresco congelado2 – 3 meses
Pescado blanco fresco congelado6 – 8 meses
Pescado semigraso fresco congelado4 – 6 meses
Pescado cocido refrigerado3 – 4 días
Pescado cocido congelado2 meses
Empaque de pescado congelado1 año después de la compra
Pescado en escabeche refrigerado4 – 6 semanas
Pescado salado refrigerado14 días
Pescado salado congelado2 meses
Pescado ahumado refrigerado14 días
Pescado ahumado congelado2 meses (6 meses si está sellado al vacío)
Pescado enlatado a temperatura ambienteHasta la fecha de caducidad (5 años aproximadamente)
Pescado de lata (abierto) refrigerado3 – 4 días
Pescado de lata (abierto) congelado6 meses

[1] https://espanol.foodsafety.gov/blog/safe-selection-and-handling-fish-and-shellfish

[2] https://espanol.foodsafety.gov/keep-food-safe/foodkeeper-app

[3] https://www.fda.gov/media/74435/download

[4] https://foodbanksbc.org/wp-content/uploads/2014/12/Food-Storage-Guidelines3.pdf

[5] https://lee.ces.ncsu.edu/wp-content/uploads/2012/12/TheFoodKeeper.pdf?fwd=no

Conservar Hierbas Frescas: La guía definitiva

Conservar Hierbas Frescas
Conservar Hierbas Frescas

Podemos denominar hierbas frescas a todas aquellas verduras o plantas que no presentan partes de madera y el tallo es completamente verde, como el perejil, el cilantro, el apio, la menta, albahaca, rúcula, entre otras.

Para poder conservar las hierbas lo más frescas posibles, se deben mantener en la nevera, ya que, si se dejan demasiado tiempo a temperatura ambiente, se secarán y acabarán marchitas en poco tiempo.

Hay varias formas de conservar las hierbas frescas en la nevera, y la mejor forma de almacenarla dependerá del tipo de hierba, puesto que hay hierbas con hojas delicadas y otras más resistentes.

Los otros métodos que se pueden tomar en cuenta para conservar hierbas, implican la pérdida de su frescura, como, por ejemplo, congelarlas o deshidratarlas, aunque de igual forma sirven para darle sabor a las comidas.

Recuerda siempre ver las guías específicas para conservar hierbas, las cuales son:

Como seleccionar hierbas frescas

Como cualquier otra verdura, hay que saber seleccionar hierbas bien frescas, ya que eso incidirá mucho en su tiempo de conservación, debido a que cuando se empiezan a marchitar duran mucho menos que una fresca.

Sabrás cuando una hierba está fresca si sus hojas tienen un tono verde vibrante y sus hojas están firmes, sin agujeros, sin zonas opacas, amarillentas o marrones. Otro aspecto que no es un buen indicio a la hora de comprar verduras frescas, es si están húmedas o viscosas.

El olor de las hierbas es importante, pues también te indican el nivel de frescura de una hierba. Por lo general, las hierbas cuando están frescas tienen un olor característico, por ende, si estas hierbas carecen de olor o huelen mal, no las compres.

Como conservar hierbas frescas en el refrigerador

Existen diferentes métodos que te permiten conservar las hierbas frescas en la heladera, pero, sin importar qué técnica de conservación apliques, te recomiendo lavar las hierbas con agua fría antes de guardarlas, en especial, si están muy sucias o algo húmedas.

Para ello, lava las hierbas frescas bajo el agua del grifo o colócalas dentro de un tazón con agua fría, sacúdelas un poco y luego sécalas con papel absorbente o una toalla limpia, aunque también puedes utilizar una taza centrifugadora para secarlas.

Uno de los métodos más sencillos para conservar hierbas frescas en el refrigerador, y de las más efectivas, consiste en envolverlas en papel, algunas de ellas requerirán que el papel esté un poco húmedo, y luego colócalas dentro de una bolsa o recipiente hermético. Nunca intentes apretarlas para meter más hierbas envueltas en un recipiente o quedarán magulladas.

También puedes guardar las hierbas frescas como si fueran flores, solo tienes que seguir estas indicaciones:

  • Paso 1: Usar un recipiente que sirva de florero (puede ser un vaso).
  • Paso 2: Cortar la raíz de la hierba fresca.
  • Paso 3: Colocar la hierba fresca en el recipiente y agregar agua, esta debe llegar un poco menor de la mitad del tallo (el agua no debe tocar las hojas).
  • Paso 4: Cubrir las hojas con una bolsa.
  • Paso 5: Escribir la fecha de almacenamiento.
  • Paso 6: Colocar dentro de la nevera y cambiar el agua cada dos o tres días.                                                              

Uno de los grandes inconvenientes con este método es que el florero improvisado ocupará demasiado espacio dentro de la nevera.

Hay otra versión que implica colocar las hierbas frescas en un recipiente con tapa, este recipiente, al ser más pequeño, deberás doblar un poco las hierbas y solo necesitarás echarle un poco agua.

Debes asegurarte que solo el tallo toque el agua, no las hojas, así la hierba se mantendrá bien hidratada y no se pudrirá. En este método deberás cambiar el agua cada día.

Aunque el exceso de humedad puede hacer que las hierbas frescas se dañen rápidamente, la ausencia de humedad, hará que se sequen y vayan perdiendo sabor. Puede ser un poco complicado dar con la cantidad de humedad correcta, pero cuando se da con ella, resultará beneficioso a largo plazo.

Las hierbas pueden mantenerse frescas por un período de 7 a 10 días y algunas pueden llegar a conservarse por hasta dos semanas. [1]

Las hierbas frescas picadas puedes guardarlas en un recipiente o bolsa hermética, luego ponlas en la parte más fría del refrigerador y ahí se mantendrán por 3 o 4 días.

Y en caso de que te preguntes como conservar hierbas aromáticas frescas, pues del mismo modo en cómo se conservan las hierbas frescas.

Otros métodos para conservar hierbas

Como mencioné al inicio, otros métodos que sirven para conservar las hierbas, implican que estas pierdan su frescura, sin embargo, si no necesitas hacer uso de hierbas frescas o tienes demasiadas y no quieres desperdiciarlas, estas técnicas de conservación podrían serte de mucha ayuda.

Como congelar las hierbas

Al igual que guardar las hierbas frescas en el refrigerador, puedes congelar las hierbas de varias maneras. La primera consiste en lavarlas, picarlas, ponerlas en moldes para hacer cubos de hielo y cubrirlas con agua o aceite, siendo el aceite el que mejor conservará su sabor.

Una vez congelados los cubos, pásalos a una bola hermética apta para congelar, coloca la fecha de almacenamiento, y almacena los cubos de hierbas congeladas en el freezer.

Sin embargo, si se blanquean las hierbas frescas antes de congelarlas, conservarán mejor su sabor.

  • Paso 1: Lavar las hierbas frescas con agua fría.
  • Paso 2: Blanquear las hierbas durante 30 segundos o un minuto.
  • Paso 3: Cortar la cocción echando las hierbas en un tazón con agua fría y cubos de hielo.
  • Paso 4: Escurrir y eliminar el exceso de agua de las hierbas.
  • Paso 5: Realizar la primera congelación de las hierbas, para ello divide las hierbas en varios montones.
  • Paso 6: Embolsar las hierbas congeladas.
  • Paso 7: Anotar la fecha de almacenamiento de las hierbas.
  • Paso 8: Guardar las hierbas en el freezer.

También puedes poner las hierbas blanqueadas en los moldes de cubos de hielo y cubrirlos con aceite.

Las hierbas pueden mantenerse 1 o 2 meses en el freezer, pero las hierbas blanqueadas con aceite pueden llegar a durar entre 3 y 4 meses. [2]

Como deshidratar las hierbas

El proceso para deshidratar hierbas también presenta variaciones, ya que puedes secarlas al sol o emplear un deshidratador de alimentos. Cuando se trata de deshidratar hierbas no recomiendo usar hornos convencionales, debido a que, por la potencia que tienen, podrían quemarse.

No obstante, puedes usar un horno para secar las hierbas de manera correcta, solo hay que estar muy pendientes de ellas, aunque también depende de mucha práctica y cuidado al detalle.

Para secar las hierbas al aire libre, solo necesitas separarlas en manojos, amarrarlas de la raíz o tallo y colgarlas en un lugar que se mantenga fresco y ventilado, pero preferiblemente que el sol no le pegue directamente.

Se dejan las hierbas por varios días al aire libre hasta que se quiebren al apretarlas.

En el caso de secar las hierbas con un deshidratador de alimentos, el proceso no tardará tanto, solo debes ajustar la temperatura entre los 35°C o 50°C, esparcir las hierbas frescas y limpias sobre su bandeja y esperar entre 2 y 5 horas.

Para deshidratar hierbas en el horno, ajusta la temperatura a la más baja que permita, coloca las hierbas frescas y limpias sobre una bandeja con papel pergamino y hornea por una o dos horas.

Algunas hierbas pueden incluso deshidratarse en un microondas, solo tienes que hacer tandas de 30 segundos a potencia media hasta que se sequen por completo.

Las hierbas secas debes almacenarlas en recipientes o bolsas herméticas, aunque te aconsejo usar preferiblemente frascos o tarros de vidrio con tapa hermética.

Deja las hierbas en un sitio que se mantenga libre de humedad, oscuro y seco, de este modo, las hierbas secas podrán estar un año a temperatura ambiente.

E igualmente puedes guardar las hierbas secas en el freezer, solo emplea recipientes resistentes, ponle la fecha de almacenamiento, y así, las hierbas secas se conservarán dentro del congelador de 3 a 5 años. [3]

¿Cuánto duran las hierbas frescas?

Lamentablemente, las hierbas frescas no podrán mantener durante mucho tiempo su nivel de frescura.

ProductoDuración
Hierbas frescas refrigeradas7 – 10 días
Hierbas frescas picadas y refrigeradas3 – 4 días
Hierbas congeladas1 – 2 meses
Hierbas en aceite congeladas3 – 4 meses
Hierbas deshidratadas a temperatura ambiente1 año
Hierbas deshidratadas y congeladas3 – 5 años

[1] https://foodbanksbc.org/wp-content/uploads/2014/12/Food-Storage-Guidelines3.pdf

[2] https://lee.ces.ncsu.edu/wp-content/uploads/2012/12/TheFoodKeeper.pdf?fwd=no

[3] https://espanol.foodsafety.gov/keep-food-safe/foodkeeper-app

Como Conservar Alimentos sin Refrigeración

Como Conservar Alimentos sin Refrigeración
Como Conservar Alimentos sin Refrigeración

Hay varios métodos que puedes aplicar para conservar alimentos sin refrigeración y que pueden serte de utilidad en caso de que te hayas quedado sin espacio en la nevera o sin este electrodoméstico.

Aquellos alimentos no necesitan conservarse en frío, puedes almacenarlos en la despensa o algún a temperatura ambiente que se mantenga oscuro, fresco y seco.

También puedes aplicar los métodos de deshidratación, encurtido, salazón, ahumado, entre otros. Pero en caso de que no quieras emplear estás técnicas de almacenamiento, y los alimentos deben conservarse en frío, puedes hacer uso de hieleras o neveras de icopor y añadirle hielo para mantener frío los alimentos.

Como conservar alimentos sin refrigeración

Si te quedaste sin nevera o ya no tienes espacio para almacenar más alimentos ahí, lo primero que debes hacer es identificar los alimentos que no necesitan refrigeración.

Las latas, la mayoría de productos envasados, alimentos en polvo (como el café, la leche, las harinas, bebidas instantáneas, etc.), algunos vegetales o frutas sin pelar o picar (como la papa, la cebolla, el ajo, la zanahoria, entre otros), cereales, pastas y otros más pueden conservarse bien a temperatura ambiente.

Muchos de estos alimentos solo requieren colocarse en lugares donde no les pegue la luz o el calor de forma directa, además de que tienen que mantenerse secos.

Otros alimentos necesitarán conservarse en recipientes o bolsas herméticas, aunque algunos vienen en bolsas o envases que ayudan a mantenerlos en buen estado.

Si no cuentas con suficiente espacio en tu despensa, puedes usar algún armario o habitación desocupada para almacenar los víveres que no necesitan refrigeración y así despejar espacios en la nevera.

En el caso de las verduras o frutas, varias de ellas podrán mantenerse bien durante varios días, e incluso semanas, a temperatura ambiente, en una habitación que esté un poco bajo de la temperatura ambiente.

Pero en caso de que los alimentos necesiten refrigeración para conservarse, puedes aplicar otros métodos que te ayudarán a mantenerlos a temperatura ambiente. Muchos de estos métodos los analizamos en el articulo sobre las técnicas para conservar alimentos.

  • Hielera o nevera de icopor.

En caso de que necesites mantener los productos en frío y que, por algún motivo, no los puedas congelar, puedes utilizar hieleras o neveras de icopor que, incorporándole hielo, pueden ser capaces de recrear el entorno de una nevera durante varias horas.

Así que, lo primero que tienes que hacer es meter los alimentos en bolsas o contenedores herméticos (así evitarás una contaminación cruzada), después colócalos dentro de la hielera o nevera de icopor con hielo y tápalos bien.

Finalmente, deja la hielera o nevera de icopor en un sitio que esté muy fresco, seco y donde no le pegue la luz del sol. Cada 12 horas comprueba si necesitas colocar más hielo y sacar el agua del hielo derretido. Las carnes de pollo, res, cerdo, pescado o de cualquier otro animal, no deben estar más de 24 o 36 horas almacenados de este modo.

  • Deshidratación.

La deshidratación es un método de conservación que consiste en aplicar calor a los alimentos, con la finalidad de que pierdan completa o parcialmente su contenido de agua, de este modo, se vuelven más resistentes.

Las bacterias y demás microorganismos necesitan agua para poder desarrollarse, así que, eliminando este elemento de la ecuación, podemos hacer que ganen un poco más de resistencia.

Entre los alimentos que podemos deshidratar se encuentran las frutas, los vegetales, los hongos, las carnes de cualquier tipo y pescados, para ello, podemos secarlos bajo el sol o a temperatura ambiente, aunque es mucho más sencillo utilizar un deshidratador de alimentos. También podemos deshidratar alimentos usando un horno, pero es un proceso que requiere de constante supervisión para evitar que se cocinen o quemen los alimentos.

Cabe aclarar que los alimentos deshidratados no vuelven a recuperar su frescura, y a pesar de que son mucho más resistentes, deben almacenarse correctamente.

Por lo que, una vez deshidratado el alimento, mételo en un contenedor hermético, ponle la fecha de almacenamiento, y colócalo en un lugar oscuro, libre de humedad y muy fresco.

O también podrías guardar el alimento deshidratado en el freezer, para que se mantenga por mucho más tiempo.

  • Curado.

El curado es un método donde, además de conservar al alimento, también se modifica o potencia su sabor. Hay varios tipos de curado, entre los que podemos mencionar están la salazón y el ahumado.

La salazón emplea la sal como el principal agente conservante y que hace que el alimento se vaya desecando. Mientras que el ahumado, luego de condimentar al alimento, se calienta y se deja que el humo lo vaya curando poco a poco, y se emplea mayormente en carnes o pescados.

  • Encurtido o escabechado.

En el encurtido o escabeche se hace uso de una salmuera o líquido con un alto grado de acidez, que logra inhabilitar la acción de los microorganismos, por lo que resulta ser un buen conservante.

Para la salmuera se mezcla vinagre, aceite, vino u otros licores, sal y otros condimentos. Dentro de ella puedes conservar pescados, mariscos, aves, carnes y verduras.

  • Baño maría.

El baño maría se podría considerar como un complemento de otros métodos, como pueden ser el encurtido, escabeche, confituras y demás, que requieran hacer un sellado al vacío por presión.

Por lo general, se debe contar con recipientes adecuados para aplicar el baño maría, como los tarros de vidrio para conservas, que pueden resistir altas temperaturas y sus tapas se sellan al calor.

Con el baño maría, se sumergen los tarros con los alimentos en agua y se ponen a hervir durante cierto período de tiempo, de ese modo se destruirán tantos microorganismos, patógenos o no, y sus esporas que se puedan encontrar presentes en los alimentos.

  • Confitura.

La confitura utiliza el azúcar para conservar los alimentos durante mucho tiempo, por lo requerirá hacer uso de una buena cantidad de ello. El azúcar es un excelente conservante, ya que puede absorber las partículas de agua, elemento vital para el desarrollo de las bacterias.

Este método presenta una variedad de técnicas o preparaciones, como lo son las jaleas, compotas, mermeladas, etc.

  • Nevera subterránea.

Como su nombre lo indica, se trata de una estructura que se pone bajo tierra para poder tener una especie de nevera ecológica que mantendrá los productos a una temperatura de entre los 10°C y 15°C.

Aunque hay versiones rudimentarias que se pueden aplicar, como enterrar una nevera descompuesta o un contenedor, o bien excavar para luego construir una estructura que haga de “mini sótano”.

Sin embargo, también se pueden comprar ‘Groundfridge’ que son neveras especialmente diseñadas para ser “enterradas”, y tienen una puerta que es capaz de sellarse de manera hermética, logrando mantener una buena temperatura interna.

Se pueden conservar verduras, frutas, panes, quesos y vinos. Por otro lado, conviene poner un toldo encima de la nevera subterránea para evitar que el sol le pegue de manera directa y así pueda mantener una temperatura más fresca.

  • Bodega de raíces.

Se podría decir que la bodega de raíz es una versión más grande de la nevera subterránea. Se suele construir dentro de los sótanos, a un nivel más bajo, y, generalmente, en los campos para poder conservar los alimentos cosechados durante el invierno.

Actualmente, se emplea la tecnología para tener un mejor control de la temperatura y los niveles de humedad. Las papas, nabos y zanahorias suelen ser los alimentos principales que se conservan en las bodegas de raíces, y por eso su nombre, aunque también pueden preservar panes, quesos, vinos y otros tipos de alimentos.

Ventajas de conservar alimentos sin refrigeración

A pesar de que no podemos decir que es bueno no conservar alimentos en la nevera, si empleamos otros métodos de almacenamiento, evidentemente tendremos algunas ventajas, entre ellas, el tener espacio libre en el refrigerador, y usarlo para productos que en verdad lo necesitan.

Otras de las ventajas que podemos mencionar es que, al aplicar algunas técnicas de conservación de alimentos, estos podrán mejorar o potenciar su sabor.

Asimismo, ciertos métodos de conservación permiten aprovechar al máximo los alimentos de temporada, especialmente en lo que respecta a frutas y verduras. Al mismo tiempo de que nos vuelve menos dependiente de la electricidad, lo que será especialmente útil cuando se presenten problemas eléctricos en algunas ocasiones.

También podemos mencionar que algunas técnicas nos permiten trasladar los productos de manera segura, como las hieleras o neveras de icopor, que resultan sumamente útiles a la hora transportar alimentos.

Sin embargo, hay que destacar que algunos productos necesitan mantenerse en frío, por lo que el tener un refrigerador resulta de vital importancia para prevenir intoxicaciones alimentarias. Y en caso de no poder mantenerlas en refrigeración, se debería optar por congelarlas.

Cómo Conservar Mariscos (Vivos, Frescos, Cocidos)

Conservar Mariscos
Conservar Mariscos

El término “marisco” engloban a todos aquellos animales marinos invertebrados que son aptos para el consumo humano, entre ellos, están los crustáceos (cangrejos, camarones, langosta, centollos, etc.), y los moluscos (pulpos, mejillones, cañaillas, almejas, entre otros).

La manera de almacenarlo varía dependiendo de cada tipo, pues para conservar marisco vivo, lo mejor es mantenerlo en la parte más fría de la nevera, cubierto con un trapo húmedo.

Pero si no está vivo, lo mejor será conservar marisco fresco en la nevera, sobre una cama de hielo. El marisco vivo no se debe congelar, primero debe pasar por un proceso de cocción, mientras los otros tipos de mariscos si se pueden congelar crudos o cocidos.

Cómo siempre hacemos en nuestras guías generales, te dejamos los links en caso de que quieras conservar mariscos específicos.

Cómo seleccionar los mejores mariscos frescos

Los mariscos son alimentos de origen animal, lo que implica que el nivel de frescura afecta mucho su calidad y tiempo de conservación, por lo que si no sabes identificar cuándo los mariscos están frescos, solo debes seguir estos consejos:

Comprueba si los mariscos siguen vivos: esto es importante, sobre todo si están expuestos, así que comprueba que la patas de los cangrejos o langostas siguen moviéndose o que las ostras o almejas se cierran al golpearlas ligeramente.

Verifica su apariencia: en caso de que vayas a comprar mariscos no vivos, puedes chequear su nivel de frescura por su exterior, debe tener una piel con brillo, sin ningún tipo de manchas u zonas opacas, tampoco los que tengan caparazón roto. [1]

Huele los mariscos: los mariscos frescos no deben tener un olor muy fuerte, algunos carecerán de olor, mientras que otros olerán a mar.

Comprueba las etiquetas: en algunos establecimientos de comida ponen etiquetas o pequeños carteles donde indican el nivel de frescura del producto, aunque en la mayoría de las pescaderías no lo suelen colocar, en ese caso puedes preguntarle al vendedor directamente, aunque no todos serán honestos al respecto.

Como conservar mariscos frescos

Para conservar los mariscos frescos, debes tener en cuenta si estos siguen vivos o no, puesto que la manera de conservarlos es diferente. Por ejemplo, los cangrejos, ostras, mejillones, y otros más, se suelen vender vivos, mientras que los camarones o langostinos no.

Para conservar marisco vivo, ponlo en un recipiente no hermético, para que pueda seguir respirando, dentro del refrigerador y cubierto con una toalla húmeda. No le añadas agua, ya que, al ser dulce, morirán más rápido.

Coloca los mariscos vivos en la parte más fría de tu refrigerador, y coloca hielo alrededor del recipiente, no dentro, esto ayudará a conservarlos mejor.

Algunos tipos de moluscos suelen venir en bolsas de mallas, puedes dejarlas ahí, no obstante, lo recomendable sería ponerles una bandeja debajo, y despejar la zona donde lo pondrás, para evitar una contaminación cruzada.

Por otro lado, para conservar marisco fresco nevera, es decir, lo que no están vivos, pero recién pescados, lo ideal sería ponerlos dentro de una bolsa no hermética y colocarlos sobre una cama de hielo en la parte más fría del refrigerador.

El tiempo de conservación de los mariscos refrigerados variará dependiendo del marisco en cuestión. Un estimado sería que, los mariscos crudos y/o vivos guardados en la nevera pueden estar entre 1 o 2 días, otros como las ostras o mejillones crudos podrán mantenerse hasta 5 días. [2]

Los mariscos vivos no los puedes congelar sin antes haberlos cocidos, pero los camarones y demás mariscos no vivos, si se pueden guardar en el freezer. Solo ponlos dentro de una bolsa o recipiente hermético, y colócale la fecha de almacenamiento.

Los mariscos crudos pueden estar congelados por un tiempo estimado de 3 a 6 meses.

Como conservar mariscos cocidos

Una vez que hayas cocido los mariscos, puedes conservarlos en la nevera o en el freezer. Para conservar los mariscos cocidos en el refrigerador, solo tienes que ponerlos en un recipiente hermético una vez que se enfríen, luego déjalos en la parte más fría de la nevera.

En este caso, los mariscos cocidos podrán estar en la nevera por 3 o 4 días. Pero si quieres congelar los mariscos, en especial, si están vivos, deberás hacer lo siguiente:

  • Paso 1: Limpiar los mariscos con agua fría.
  • Paso 2: Cocer los mariscos de la manera que prefieras.
  • Paso 3: Esperar hasta que los mariscos se enfríen.
  • Paso 4: Colocar los mariscos en recipientes o bolsas herméticas aptas para congelar.
  • Paso 5: Escribir la fecha de almacenamiento de los mariscos, sobre la bolsa o recipiente.
  • Paso 6: Guardar los mariscos cocidos en el freezer.

Dependiendo del tipo de marisco, podrá estar de 4 a 6 meses en el freezer. Puedes pasar el marisco a la nevera para descongelarlo y ahí podrá mantenerse por un día más, y no lo puedes volver a congelar.

Cómo conservar los mariscos enlatados o congelados

En el mercado también puedes conseguir mariscos enlatados o que ya vienen congelados. Los productos enlatados son fáciles de conservar, solo tienes que dejarlos en un lugar que se mantenga oscuro, fresco y sin humedad, aunque también podrías guardarlo en la nevera.

Las latas de mariscos enlatados (que puede ser de carne de cangrejo, langosta, camarón) pueden mantenerse hasta lo que indique su fecha de vencimiento, esto abarcaría un período de cinco años.

Una vez destapado, puedes pasar el contenido de la lata de mariscos a un recipiente hermético y guardarlo en la nevera de 3 a 5 días, o congelarlo durante 3 meses.

En el caso de los mariscos congelados, se aconseja no romper la cadena de frío, por lo que lo mejor será tomar algunos poco antes de pagar, ver que el empaque se encuentra completamente sellado y en perfecto estado, además de comprobar la fecha de vencimiento, esto último es importante si no tienes planeado comerlos pronto.

Los mariscos congelados debes mantenerlos en el freezer hasta lo que indique su fecha de vencimiento, una vez que destapes su empaque, se recomienda consumirlos en un periodo de 10 u 12 meses.

Si dejas los mariscos congelados en la nevera para que se descongelen, ahí podrán estar entre 1 y 2 días más, y no los puedes volver a congelar.

¿Cuánto duran los mariscos?

Los mariscos vivos o crudos no suelen durar demasiado tiempo, de hecho, se recomienda mantenerlo en frío todo el tiempo, pues si los dejas más de dos horas a temperatura ambiente, podría desarrollar una cantidad preocupante de bacterias, en especial, la Vibrio parahaemolyticus. [3]

Pero a continuación te dejo un resumen de ello:

ProductoDuración
Mariscos vivos refrigerados1 o 2 días
Mariscos crudos refrigerados1 o 2 días / algunos 5 días
Mariscos crudos congelados3 – 6 meses
Mariscos cocidos refrigerados3 – 4 días
Mariscos cocidos congelados4 – 6 meses
Mariscos enlatados a temperatura ambiente o refrigeradosHasta la fecha de caducidad (5 años)
Mariscos enlatados, abierto y refrigerado3 – 5 días
Mariscos enlatados, abierto y congelado3 meses
Mariscos congelados, empaque selladoHasta la fecha de caducidad
Mariscos congelados, empaque abierto10 – 12 meses

[1] https://espanol.foodsafety.gov/blog/safe-selection-and-handling-fish-and-shellfish

[2] https://www.fda.gov/media/74435/download

[3] https://doh.wa.gov/community-and-environment/shellfish/recreational-shellfish/illness-prevention/handle-store-and-cook#:~:text=Storing%20Shellfish&text=All%20fresh%20shellfish%20should%20be,will%20die%20and%20may%20spoil.

Como Conservar Legumbres: Guía para Principiantes

Conservar Legumbres
Conservar Legumbres

El término legumbre en algunos países es sinónimo de verduras, no obstante, las legumbres son todas aquellas semillas de las plantas que pertenecen a la familia de las leguminosas.

Por lo que podemos considerar a las legumbres como una categoría donde se encuentran los frijoles, las lentejas, las arvejas o guisantes, las judías verdes o vainitas, los garbanzos, la soja, entre otros.

En esta vamos a ver los lineamientos generales para conservar legumbres, pero como cada producto es un único y con propiedades específicas, hemos creado una guías con las legumbres más comunes y las puedes ver a continuación.

Conservar legumbres frescas

Algunas de las legumbres se consumen cuando aún están frescas, como es en el caso de las judías verdes o los guisantes, así que en estos casos te conviene seguir lineamientos referentes a conservar verduras frescas, es decir, no se deben dejar mucho tiempo a temperatura ambiente y preferiblemente mantenerlas en frío.

Para conservar legumbres frescas en la nevera, debes evitar añadir más humedad, por lo que no conviene lavarlas hasta antes de usarlas, pero puedes limpiarlas con un trapo seco.

Además, puedes envolverlas con papel absorbente o forrar un recipiente hermético con este papel, de este modo, si se llega a filtrar algo de humedad, el papel se encargará de absorberlo.

Finalmente, debes almacenar la legumbre fresca en la parte más fría de la nevera, donde llegará a durar entre 7 y 10 días, dependiendo de su nivel de frescura, dentro de una bolsa o contenedor hermético.

En el caso de que quieras congelar las legumbres frescas, entonces, deberás seguir estos pasos:

  • Paso 1: Blanquear las legumbres frescas durante uno o dos minutos.
  • Paso 2: Pasar las legumbres blanqueadas a un bol con agua fría para cortar la cocción.
  • Paso 3: Colar y secar las legumbres frescas.
  • Paso 4: Poner las legumbres frescas en recipientes resistentes (bolsas o contenedores herméticos aptos para congelar).
  • Paso 5: Colocar la fecha de almacenamiento sobre los recipientes.
  • Paso 6: Guardar las legumbres frescas en el freezer, ahí podrán estar 6 meses.

Otro método para almacenar legumbres frescas consiste en preparar un encurtido con ellas, para luego sellar los frascos a baño maría y producir un sellado al vacío que ayudará a alargar más la vida útil de las legumbres.

El tiempo de conservación de las legumbres encurtidas puede variar, pero, en líneas generales, el frasco sellado con legumbres encurtidas a temperatura ambiente puede estar 1 año, mientras que, en la nevera de 12 a 18 meses, una vez abierto debe mantenerse dentro del refrigerador de 3 a 4 semanas.

Las legumbres frescas también se pueden deshidratar (como los guisantes), para que queden secas y se mantengan por mucho más tiempo a temperatura ambiente (entre 6 meses y un año), pero solo si lo guardas en un recipiente hermético y lo dejas en un sitio oscuro, fresco y seco.

Conservar legumbres secas

Entre las legumbres secas que podemos mencionar, están los frijoles, las lentejas, las arvejas, los garbanzos, etc. Es decir, todos aquellos que se venden generalmente en bolsas plásticas selladas y requieren de cocción para ser consumidos.

El método para conservar esta clase de legumbres es simple, lo ideal es mantenerlas en sus empaques originales y guardar las legumbres secas en un sitio oscuro, libre de humedad y muy fresco, de este modo, te aseguras de que se mantengan en óptimo estado durante 2 o 3 años. [1]

Una vez que el empaque con legumbres secas haya sido abierto, debes ponerlas en recipientes herméticos, que estén limpios y secos, de este modo las legumbres secas pueden estar un año a temperatura ambiente.

Ahora bien, las legumbres secas suelen llenarse de insectos, sobre todo después de que el empaque haya sido destapado. Por lo que siempre conviene poner las legumbres secas dentro de recipientes herméticos, en especial los que están hechos de vidrio, y colocarle absorbentes de oxígeno, que ayudarán a eliminar a los insectos.

Si el empaque con las legumbres sigue sellado y no tiene ninguna rasgadura o agujero, puedes guardarlas dentro del refrigerador o freezer. Sobre todo, en el freezer, que también ayuda a eliminar todos los insectos que pueda tener.

Conservar legumbres cocidas

Una vez que las legumbres pasan por el proceso de cocción, adquieren una consistencia más blanda, ya que se vuelven a rehidratar, lo que evidentemente hace que vuelvan a tener una gran cantidad de agua en su composición.

En este caso, lo mejor será almacenar las legumbres cocidas en recipientes herméticos (resistentes si planeas congelarlos) y después almacenarlos en la nevera o freezer.

Las legumbres cocidas solo podrán estar en la nevera entre 3 y 4 días, sin embargo, si guardas las legumbres cocidas en el congelador, te llegarán a durar unos 6 meses aproximadamente. [2]

Recuerda poner la fecha a los envases de las legumbres cocidas si tienes planeado congelarlas, además, te recomiendo dividirla en varias porciones, ya que resulta más práctico descongelar pequeñas porciones en lugar de almacenar una gran porción.

Conservar legumbres enlatadas

Las legumbres también puedes conseguirlas enlatadas o en frascos de vidrio sellados, y su almacenamiento es sencillo, sobre todo si no se han destapado, ya que ese entorno sellado al vacío, que impide el paso de aire, ayuda a mantenerlos por mucho tiempo.

Por lo general, solo necesitas guardar las legumbres enlatadas en lugares que se mantengan secos, frescos y oscuros, hasta la fecha de vencimiento (aunque suelen conservarse hasta por 5 años más).

La luz, el calor y la humedad son factores que aceleran la descomposición de los alimentos, aunque estos estén sellados.

También puedes conservar las legumbres enlatadas en la nevera, en particular si vives en un lugar muy caluroso. Pero una vez que la hayas destapado, deberás pasarla a un recipiente hermético, si ya no la puedes mantener en el recipiente original, y conservarlas en frío (nevera o congelador).

Si lo vas a congelar, recuerda usar recipientes resistentes y poner la fecha de almacenamiento.

¿Cuánto duran las legumbres?

Las legumbres secas duran mucho más tiempo gracias a que no cuentan con agua en su composición interna, como ocurre cuando están frescas o se cocieron.

ProductosDuración
Legumbres frescas refrigeradas3 – 4 días
Legumbres frescas congeladas6 meses
Legumbres encurtidas, frasco sellado, a temperatura ambiente1 año
Legumbres encurtidas, frasco sellado y refrigerado12 – 18 meses
Legumbres encurtidas, frasco abierto y refrigerado3 – 4 semanas
Legumbres deshidratadas1 año
Legumbres secas, empaque sellado, a temperatura ambiente2 – 3 años
Legumbres secas, empaque abierto, a temperatura ambiente1 año
Legumbres cocidas refrigeradas3 – 4 días
Legumbres cocidas congeladas8 meses
Legumbre enlatada y selladaHasta la fecha de vencimiento (5 años)

[1] https://extension.usu.edu/preserve-the-harvest/dev/storing-dry-beans-1

[2] https://extension.umaine.edu/food-health/2021/09/02/how-to-store-and-cook-dried-beans/

Horno vs Deshidratador de alimentos ¿Cuál es mejor?

Horno vs deshidratador
Horno vs deshidratador

La deshidratación de alimentos es un método de almacenamiento que se ha empleado desde hace cientos de años. Al principio, se ponían a secar los alimentos al sol, pero es un proceso que tardaba días, actualmente, este proceso se realiza un poco más rápido gracias a algunos electrodomésticos.

El horno convencional, con práctica y algunos trucos, puede deshidratar los alimentos de manera rápida, sin embargo, el deshidratador de alimentos, aunque se toma un poco más de tiempo en este proceso, resulta ser una opción mucho más eficiente y no necesita de tanta supervisión o trucos.

Aunque vale la pena resaltar que la mayoría de los hogares ya cuentan con un horno en casa, debido a que es un elemento que se suele usar en la preparación de varias recetas, sin mencionar que la mayoría de las cocinas vienen con el combo de estufa y horno.

En cambio, el deshidratador de alimentos no es un equipo esencial en el hogar, por lo que se deberá comprar, no obstante, sería una inversión que valdría la pena si tienes planeado deshidratar alimentos regularmente.

¿Qué es la deshidratación de alimentos?

La deshidratación es un proceso por el cual se va eliminando el agua que contiene un alimento a través del calor, pero este debe ser a baja temperatura para que no lo cocine y lo vaya secando lenta y progresivamente.

Una vez que el alimento queda seco, la actividad microbiana se paraliza completamente, además de que la actividad enzimática se ralentiza, lo que hace que el alimento adquiera una mayor durabilidad, en otras palabras, podrás mantener los alimentos por un período de tiempo considerablemente más largo.

La deshidratación también hace que los alimentos conserven la mayor parte de sus nutrientes, pese a que perderá unos pocos, y hará que su sabor se concentre e intensifique.

¿Puedo deshidratar alimentos con el horno?

En teoría, sí puedes deshidratar alimentos usando un horno tradicional, pero requerirá de un poco de práctica y cuidado para poder dar con el resultado deseado.

Por lo general, la temperatura con la que los alimentos deberían deshidratarse varía entre los 45°C y 60°C, dependiendo del tipo de alimento, sin embargo, la temperatura más baja que pueden alcanzar los hornos se encuentra entre los 95°C y 110°C.

A los hornos de gas les cuesta tener una temperatura baja, ya que fueron diseñados para alcanzar y mantener altas temperaturas en su interior, mientras que algunos hornos eléctricos podrían conseguir una menor temperatura, pero no inferior a los 85°C.

Un truco que puede servir para bajar la temperatura del horno es dejar la puerta un poco abierta, puedes colocar una cuchara de madera en una de las esquinas de la puerta, de ese modo, quedará una pequeña abertura por donde podrá salir todo el vapor, evitando que se condense dentro, aparte de que logrará bajar un poco la temperatura.

También hay que tener en cuenta que, para que el alimento se deshidrate correctamente, debe haber un buen flujo de aire, así que, si tu horno no cuenta con ventilación interna, puedes poner un ventilador (en velocidad mínima), donde se encuentra la abertura que dejaste, por ahí el aire entrará y circulará dentro del horno.

Los hornos de convención suelen tener ventilador interno, mientras que algunos hornos eléctricos incorporan la función de deshidratación, no obstante, estos equipos suelen ser más costosos.

La deshidratación de alimentos, empleando un horno, necesita de constante supervisión, ya que el secado ocurre de manera más rápida y podrían quedar secos en exceso o quemados, por eso, además de aplicar los trucos, se tiene que cambiar de posición los alimentos, irlos rotando, pues habrá ciertas zonas que calentarán más que otras.

Además, el gasto energético por deshidratar los alimentos en el horno es considerablemente alto, ya que a pesar de que se realiza mucho más rápido, al no poder mantener una baja temperatura, y como el horno quedará encendido más tiempo de lo habitual (en promedio, unas 6 horas), gastará más gas o energía eléctrica.

No obstante, si no sueles deshidratar alimentos muy seguido, pero te interesa aprender a realizar este método, podría resultar útil intentar deshidratar frutas, verduras y carnes en el horno.

¿Qué ventajas hay en utilizar un deshidratador de alimentos?

Un deshidratador de alimentos es un equipo diseñado específicamente para desecar fruta, verduras y carnes. Existen de diferentes tipos y tamaños, lo que influirá mucho en su coste final.

Las opciones más baratas carecerán de algunas opciones, pero lo normal e ideal es que cuenten al menos con termostato, para poder ajustar a la temperatura a la deseada.

Asimismo, entre los tipos de deshidratadores que hay, podemos encontrar los de flujo vertical y los de flujo horizontal, que te indican por cuál lado emiten calor. Los mejores son los deshidratadores de flujo horizontal, ya que emiten el calor desde la parte posterior y esto hace que se pueda llegar a repartir el calor de forma más equitativa y haya una mejor circulación de aire.

Una de las ventajas que los deshidratadores de alimentos ofrecen es que, una vez ajustada la temperatura y el temporizador (si cuenta con esta función), puedes olvidarte un poco de ello, o sea, no requiere de tanta supervisión como el horno.

De esta misma manera, como el calor que emiten los deshidratadores de alimentos no es tan alto, podrá realizar el secado del alimento de manera más efectiva sin correr el riesgo a cocerlo o quemarlo, aunque si se deja demasiado tiempo sí podría secarlo de más.

También hay que tomar en cuenta que los deshidratadores de alimentos tienen, en su mayoría, varias bandejas, lo que implicaría poder secar una mayor cantidad de alimentos, aunque eso también dependerá del tamaño del mismo.

Algo en lo que el deshidratador de alimentos es superior al horno a la hora de deshidratar alimentos, es en el ahorro del gasto energético, ya que, al no necesitar generar calor a altas temperaturas, no consume demasiada energía.

Por otro lado, los deshidratadores de alimentos no es un producto de primera necesidad, de modo que no se suele incluir en la lista de electrodomésticos a comprar en primera instancia, pero si sueles deshidratar regularmente, podría ser buena idea invertir en uno de ellos.

¿Es mejor deshidratar alimentos con un horno o un deshidratador?

En lo que respecta a deshidratar alimentos, evidentemente el deshidratador es mejor que el horno. No solo permite que el secado se realice de forma adecuada, ajustando a la temperatura ideal para hacerlo, también gastará menos energía en el proceso.

En este sentido, los deshidratadores de alimentos no necesitan de constante supervisión, como se requiere cuando se deshidrata con el horno, pues en este caso, hay que cambiar constantemente los alimentos de posición para que el proceso se realice parejo, y no se cocinen o quemen.

Los hornos también requieren de la aplicación algunos trucos para que la deshidratación se lleve a cabo correctamente, a no ser que tenga una función para deshidratar (algunos hornos eléctricos cuentan con esta función).

La cecina (carne seca) y el cuero de frutas se realiza mejor en un entorno controlado, como el que ofrece un deshidratador de alimentos, algo que con un horno tradicional es difícil de conseguir, así como el nivel de ventilación interna.

¿Vale la pena comprar un deshidratador de alimentos teniendo un horno?

Si llegaste a este punto puede que ya se haya respondido a esta interrogante, pues, en caso de que necesites deshidratar alimentos de manera regular, sobre todo para mantener las frutas y vegetales de temporada o quieres preparar cecina, entonces sí vale la pena comprarse un deshidratador de alimentos.

Igual vale la pena comprarlo si lo haces más de un par de veces al año, podrías adquirir un deshidratador de alimentos económico (pero como mencioné en otro punto, que preferiblemente sea de flujo horizontal).

Pero si el gasto al final es considerable, y no sueles deshidratar demasiados alimentos, entonces no vale la pena. Sin embargo, si necesitas comprar un horno eléctrico, podrías considerar uno que tenga varias funciones, entre ellas, la de deshidratar alimentos.

Conservar Frutas: La guía que te dejará sin dudas

Conservar Frutas
Conservar Frutas

Para poder conservar fruta se deben tener en cuenta diferentes aspectos, como el tipo de fruta, el grado de maduración, si están picadas y/o peladas, y el tiempo que queremos preservarlas.

En este sentido, es mejor dejar la fruta verde a temperatura ambiente hasta que se madure, como el mango, la banana o la manzana.  Aunque existen frutas tan resistentes, que pueden estar bastante tiempo a temperatura ambiente, como el coco o los frutos secos.

Por otro lado, cuando una fruta se encuentra en su estado óptimo de madurez, lo mejor será almacenarlas en el refrigerador, así como hay ciertas clases de frutas que se deben mantener en frío siempre, como las fresas, los arándanos y las zarzamoras, también cualquier fruta picada o pelada.

Con respecto a guardar la fruta en el freezer, se recomienda preferiblemente almacenar la pulpa de esta, no obstante, se puede congelar la fruta entera en algunos casos.

Otros métodos de almacenamiento a considerar sería el deshidratar la fruta, o la preservación de frutas a través de confituras, encurtidos o fermentados, que son técnicas que se han utilizado desde hace siglos para sacar provecho de las frutas de temporada.

Ten en cuenta que la presente es una guía general, y si quieres buscar frutas en especifico, te dejo las siguientes:

Cómo conservar frutas frescas

Hay diferentes modos de conservar frutas frescas, pero como mencioné en un principio, esto depende de muchos factores, como el tipo de fruta y su condición.

En el caso de querer conservar fruta verde, lo ideal es permitir que siga madurándose, por lo que conviene dejar la fruta verde a temperatura ambiente, pues el frío puede interferir con el proceso de maduración y menguar un poco su sabor.

Sin embargo, si no quieres ocupar demasiado espacio en la nevera o tienes pensado comer pronto la fruta, puedes aplicar los siguientes consejos para almacenar la fruta a temperatura ambiente:

No mojar la fruta: si quieres mantener la fruta el mayor tiempo posible, evita lavarla con agua, ya que la humedad contribuye a la proliferación de bacterias, que a su vez hará que se descomponga más rápido. Solo es necesario lavar la fruta antes de comerla o picarla[1].

Seleccionar un buen lugar de almacenamiento: aunque la fruta sea resistente, tienes que guardarla en un espacio que se mantenga seco, oscuro (o donde la luz no le pegue directamente) y que esté libre de humedad, así se conservará de la mejor manera posible y se podría extender su tiempo de vida útil.

Limpiar en seco la fruta: como ya mencioné, mojar la fruta fresca antes de almacenarla no es buena idea, pero si quieres limpiarla puedes pasarle un trapo seco y limpio, papel absorbente o un cepillo de cerdas suaves y, de ese modo, podrás remover la suciedad.

No guardar la fruta en contenedores herméticos: por lo general, la fruta que puede estar a temperatura ambiente no debe almacenarse en recipientes herméticos, en especial, si emiten gas etileno, así que opta por bolsas de papel o plásticas no herméticas agujereadas, cestas o recipientes planos.

No amontonar la fruta: la gran mayoría de la fruta que se madura adquiere una consistencia un poco más blanda, por lo que no es buena idea amontonarlas, porque las de abajo podrían acabar muy magulladas.

Como conservar frutas en la nevera

Conservar frutas en el refrigerador es uno de los métodos más utilizados y recomendados, sobre todo si la fruta está madura, pues el frío ralentizará el proceso de maduración y posterior descomposición, lo que extiende su tiempo de vida útil.

Otros consejos que te pueden ser de mucha utilidad para conservar fruta en la nevera son los siguientes:

Secar todas las frutas antes de guardarla en el refrigerador: la gran mayoría de refrigeradores presentan un entorno un poco húmedo a causa al frío, por lo que conviene guardar la fruta lo más seca posible, para ello, tienes que secarla con un trapo limpio y seco o con papel absorbente.

Separar la fruta: no todas las frutas se almacenan de la misma forma, algunas pueden estar en el cajón de las verduras, otras deben almacenarse aparte debido al gas etileno que emiten y que acelera la maduración de otras frutas y verduras, algunas necesitan almacenarse en una zona más fría, etc.

Elegir un buen recipiente: hay que seleccionar un recipiente adecuado para almacenar la fruta, algunos tipos requieren guardarse en bolsas de papel, otros en recipientes forrados internamente con papel, algunos pueden estar en el cajón para las verduras o ponerlos en recipientes que permita el libre flujo de aire.

Como conservar la fruta en el freezer

Puedes guardar la fruta en el freezer para cuando necesites extender su tiempo de duración. Pero debes tener en cuenta que ciertas frutas se congelan mejor que otras.

Una fruta descongelada no queda igual que una fruta fresca, sin embargo, se puede comer y emplear para diferentes recetas. Asimismo, antes de congelar la fruta, ten presente estas indicaciones:

Lavar la fruta antes de congelar: es sumamente importante que antes de que consideres almacenar la fruta en el freezer, sobre todo si quieres guardarla entera, que la laves bien con agua para remover la suciedad y reducir los microorganismos que puedan estar presentes en la cáscara de la fruta.

Picar la fruta antes de congelarla es más práctico: resulta mejor tener la fruta pelada y picada antes de congelarla, o simplemente congelar la pulpa. Aunque siempre hay algunas excepciones.

Utilizar envases resistentes: nunca almacenes una fruta sin contar con bolsas o contenedores resistentes al freezer, de lo contrario sufrirán quemaduras por congelamiento, lo que reducirá la calidad de las frutas, es decir, su textura y sabor se verán afectados negativamente.

Etiquetar antes de almacenar: cuando la fruta debe estar almacenada por más de una semana, se aconseja colocarle la fecha de almacenamiento junto al nombre del producto, de esa manera, identificarás fácilmente la fruta que guardaste y el tiempo que lleva guardada.

Como conservar la fruta cortada

A la hora de conservar fruta picada, se debe considerar si esta se oxidará o no al quedar expuesta, como ocurre con las manzanas, los plátanos o los membrillos, y tener presente el tiempo que pueden estar de este modo, para no desperdiciarlas.

Lavar siempre antes de picar una fruta: aunque no la vayas a comer de inmediato, siempre es bueno lavar con agua una fruta antes de cortarla. No uses lejía, jabón o algún otro químico para lavarlas. Aparte, los frutos rojos o frutos del bosque se deben lavar con agua fría.

Aplicar zumo de limón a las frutas que se oxiden: algunas frutas se oscurecen al entrar en contacto con el oxígeno, y esto se conoce como oxidación, por lo que siempre conviene aplicar un ácido, como el zumo de limón, para evitar que se oxiden mucho, ya que una fruta muy oxidada dificulta el poder apreciar mejor las condiciones de esta.

Usar recipientes herméticos: alcontrario de almacenar fruta entera, cuando ya está pelada o picada, lo mejor es minimizar lo máximo posible su exposición al aire, y si puedes sellarlos al vacío, mejor.

Almacenar la fruta picada en frío: nunca se debe dejar la fruta pelada y/o picada demasiado tiempo a temperatura ambiente, así que antes de que pasen dos horas, guarda la fruta picada en la parte más fría del refrigerador o congélala.

Como conservar jugos de frutas naturales

Con las frutas se suelen preparar jugos o batidos sumamente ricos y nutritivos, que conviene saber almacenar.

Primero, los jugos o refrescos de frutas siempre deben mantenerse en frío y preferiblemente sin hielo. Si lo dejas en la nevera, el hielo se irá derritiendo lentamente, lo que añadirá más agua al jugo y terminará diluyendo la bebida.

Con respecto a los batidos o smoothies, al tener incorporado hielo se recomienda tomarlos el mismo día de la preparación o ponerlos en la parte más fría del refrigerador.

Si te interesa congelar el jugo de frutas, es mejor dividirlo en varias porciones, de lo contrario acabarás con un trozo enorme de jugo congelado que tardará más en descongelarse.

Haz lo mismo con los batidos o smoothies de frutas, congelarlos en pequeñas porciones, ya que así será más fácil volverlos a licuar.

Como conservar fruta por más tiempo

En caso de que te preguntes como conservar la fruta en casa, además de los métodos ya mencionados, existen varias alternativas que te permitirán alargar el tiempo de vida útil de varios frutos.

Deshidratación: este proceso consiste en eliminar prácticamente toda el agua que contiene la fruta a través del calor y así conservar todos sus nutrientes. Casi todas las frutas se pueden deshidratar.

Entre las desventajas de este método, podemos mencionar que las frutas secas o deshidratadas no vuelven a recuperar su frescura o consistencia, lo que implica que, en gran medida, no se pueda usar como una fruta fresca o congelada.

Además, si no se realiza correctamente, es decir, si no se deshidrata a muy baja temperatura, se acabará cociendo las frutas. No obstante, si la deshidratación se realiza correctamente, la gran ventaja es que ganará una enorme resistencia.

Confitura: este método emplea el azúcar como conservante, ya que genera una ósmosis, en otras palabras, las moléculas de sacarosa retienen a las moléculas del agua, lo que previene la proliferación de microorganismos y, al mismo tiempo, se evita el deterioro de la fruta.

A través de este método se pueden preparar diferentes recetas, como las compotas, jaleas, dulces, mermeladas, en almíbar, etc. Sin embargo, a pesar de que prolonga la vida útil de las frutas, no resulta una alternativa tan saludable debido a la alta cantidad de azúcar que emplea.

Fermentación o encurtido: mediante este método se cambia el nivel de acidez, por lo que se emplea sal, vinagre y/o aceite, para conservar la fruta. A través de la fermentación de la fruta, por lo general, se obtiene licor, mientras que el encurtido mantiene los trozos de fruta en una salmuera.

Entre las desventajas de estos métodos es que se debe ser muy cuidadoso y seguir correctamente las indicaciones para hacerlo, de lo contrario se desarrollarán microorganismos dañinos que podrían acabar enfermando gravemente a la persona.

Esterilización: se emplea más como un complemento de otros métodos, en especial de los encurtidos y algunas confituras, ya que por medio del baño maría (agua en ebullición), se eliminan la mayor cantidad de bacterias posibles, además de que, en los envases correspondientes, se realiza un sellado al vacío que prolonga por mucho más el tiempo de vida útil de las frutas.

Este proceso evidentemente requiere de recipientes específicos para aplicarlo, como los tarros Maison. Entre las desventajas que presenta este método, es que puede alterar la condición de la fruta, es decir, que pueden perder algunos de sus nutrientes debido a la exposición a altas temperaturas.

Como conservar frutos secos

Los frutos secos comprenden un amplio subgrupo de frutas que está compuesto por semillas comestibles, como los anacardos, los pistachos, las nueces, las almendras, los cacahuetes, las semillas de girasol, entre otros.

Por lo general, los frutos secos se deben mantener en recipientes herméticos, contrario a las frutas frescas, y guardarse en lugares oscuros, secos y frescos (con temperaturas inferiores a los 20°C).

Los frutos secos se congelan muy bien, y no pierden consistencia como las frutas frescas. También puedes almacenar frutos secos en la nevera, pero deben ponerse en lugares no muy fríos y emplear un buen recipiente hermético para evitar que la humedad los afecte.

Otros métodos de conservación de los frutos que podemos mencionar son el tostado, que extiende considerablemente su tiempo de vida útil, y la elaboración de cremas y mantequillas, que consiste en licuar o procesar los frutos secos tostados.


[1] https://www.fda.gov/food/buy-store-serve-safe-food/selecting-and-serving-produce-safely